Pero lo mejor del museo es ese ambiente que se respira desde que usted se detiene frente a la fachada del monumental edificio que atesora la colección. Radio bemba puede asegurarle que solo de pararse ante la gruesa puerta le viene a usted a la mente la musiquita de El Padrino y el recuerdo del mismísimo Vito Corleone. Pero lo mejor del museo es ese ambiente que se respira desde que usted se detiene frente a la fachada del monumental edificio que atesora la colección. Radio bemba puede asegurarle que solo de pararse ante la gruesa puerta le viene a usted a la mente la musiquita de El Padrino y el recuerdo del mismísimo Vito Corleone.
Mucho más al enterarnos de que esa edificación de cuatro plantas fue levantada en 1928 a un costado de la Universidad de La Habana, al más puro estilo florentino renacentista, por el político de origen italiano Orestes Ferrara, quien la bautizó como la “Dolce Dimora”.
La reapertura del museo contó con la ilustre presencia de Alix de Foresta, una dama francesa entrada en muchos años, nada menos que Princesa Napoleón, viuda de Luis Marie Bonaparte, príncipe Napoleón.



