La narración plantea una versión alternativa del relato popular La cucarachita Martina y el ratoncito Pérez, transformándolo en una fábula alegórica dirigida a lectores de 5 a 90 años, con un desenlace abierto y sin final feliz.
El texto introduce un contexto marcado por la precariedad material, la escasez de recursos básicos y los fallos continuos en el suministro eléctrico que afectan a la vida cotidiana de los personajes.
La reinterpretación del cuento sitúa la acción en un entorno afectado por apagones constantes y carencias económicas
El hallazgo de una moneda y el mercado ilegal
El relato comienza con la cucarachita Martina encontrando un euro mientras barre la entrada de su casa. La escasez de recursos la empuja a recurrir al mercado ilegal, donde la oferta supera con creces a la de la banca comarcal, una decisión que desencadena consecuencias legales.
Esta acción, tipificada como delito en la selva, acaba llevando a Martina ante un tribunal, agravando una situación ya marcada por la inestabilidad social y económica del entorno.
La falta de recursos lleva a Martina a tomar decisiones que derivan en un proceso judicial
El apagón y la muerte del ratoncito Pérez
La causa judicial se centra en la muerte del ratoncito Pérez, quien cae en una olla hirviente durante un apagón total. La acusación sostiene que el accidente se produjo “por la golosina de la cebolla”, mientras que la defensa argumenta que la oscuridad provocada por la falta de electricidad fue determinante.
El corte eléctrico, atribuido a los cocuyos y luciérnagas responsables del suministro, se convierte en un elemento clave para explicar el suceso y diluir la responsabilidad directa de la acusada.
El apagón es señalado como el factor decisivo que provoca el accidente mortal
El juicio retransmitido y la defensa del Lobo Feroz
El proceso judicial es retransmitido en directo para toda la selva y los llanos aledaños. La defensa corre a cargo del Lobo Feroz, reconvertido en abogado tras abandonar su pasado conflictivo.
Durante su alegato, cuestiona que la cebolla mencionada por la acusación pudiera estar al alcance económico de Martina. Peritos alimentarios —representados por conejos— concluyen que el contenido de la olla era un boniato, el producto más asequible en ese momento.
La intervención del letrado recibe el respaldo mayoritario de los espectadores, con la excepción de la serpiente y la zorra, cuya oposición no queda justificada públicamente.
Personajes presentes y ausencias destacadas
El juicio cuenta con la presencia de personajes conocidos del imaginario popular. Mickey Mouse, pariente lejano del fallecido, intenta acceder a la sala, pero se le deniega la entrada por vestimenta inadecuada. Medio Pollito asiste escoltado por el gavilán colilargo, mientras que las jirafas siguen las sesiones desde pantallas gigantes instaladas en el exterior.
El león, rey de la selva, no acude al tribunal debido a una baja médica por chikungunya.
A continuación, los principales personajes implicados en el relato:
| Personaje | Rol en la historia |
|---|---|
| Cucarachita Martina | Acusada en el proceso judicial |
| Ratoncito Pérez | Víctima del accidente |
| Lobo Feroz | Abogado defensor |
| Búho | Presidente del tribunal |
| Cocuyos y luciérnagas | Responsables del suministro eléctrico |
Un final abierto sin resolución
El relato concluye sin una sentencia clara ni un desenlace cerrado. La historia se detiene en pleno suspenso, con el objetivo explícito de mantener activo el razonamiento del lector y evitar el esquema tradicional de los cuentos con final feliz.
El apagón, más que un elemento narrativo, queda como símbolo de un entorno donde la falta de claridad —literal y figurada— condiciona el destino de todos los personajes.



