Las declaraciones de Rubio se produjeron durante una comparecencia ante una comisión del Senado estadounidense, en un momento de creciente presión de la Administración de Donald Trump sobre La Habana y en medio de la profunda crisis económica que atraviesa la isla.
Marco Rubio considera que Cuba necesita reformas políticas y económicas profundas para evitar un mayor deterioro de su situación interna
Rubio cuestiona la capacidad del sistema cubano para reformarse
El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que el principal desafío es evitar que Cuba continúe funcionando como un Estado fallido. Según explicó, el país necesita reformas económicas y cambios estructurales de gran alcance para recuperar su estabilidad.
Rubio también puso en duda que estas transformaciones puedan producirse bajo la actual estructura de poder. En este sentido, señaló que no cree que el sistema sea capaz de reformarse sin cambios en las personas que dirigen tanto el Gobierno como el conglomerado estatal GAESA, que controla una parte significativa de la economía cubana.
Además, aseguró que Washington ha mantenido contactos con representantes cubanos para trasladar propuestas orientadas a la recuperación económica del país, aunque no precisó con quiénes se han producido esas conversaciones.
| Aspecto destacado por Rubio | Valoración de EEUU |
|---|---|
| Situación de Cuba | Estado fallido |
| Reformas necesarias | Sistémicas y económicas |
| Capacidad de reforma actual | Considerada insuficiente |
| Papel de GAESA | Control relevante de la economía |
| Objetivo declarado | Recuperación económica y estabilidad |
Washington sostiene que los problemas energéticos y económicos de Cuba son anteriores al endurecimiento de las sanciones de 2026
EEUU atribuye la crisis energética a la falta de inversión
Durante su intervención, Rubio rechazó que el agravamiento de la situación energética cubana responda exclusivamente a las medidas adoptadas por Washington en los últimos meses. Argumentó que los apagones y las dificultades de suministro ya existían con anterioridad.
El secretario de Estado sostuvo que el Gobierno cubano no realizó inversiones suficientes para modernizar sus infraestructuras eléctricas y criticó que parte de los recursos se destinaran a proyectos turísticos que, según dijo, no están generando los resultados esperados debido a la caída de visitantes.
Rubio también señaló que la reducción del apoyo petrolero procedente de Venezuela ha agravado la situación energética de la isla, en un contexto de creciente escasez de combustible y dificultades para mantener la generación eléctrica.
La Administración Trump mantiene la presión sobre La Habana mientras insiste en que Cuba supone un riesgo para la seguridad nacional estadounidense
La seguridad nacional, eje de la estrategia estadounidense
Las declaraciones del secretario de Estado se enmarcan en una estrategia más amplia de la Administración Trump, que considera que la inestabilidad política y económica de Cuba puede tener consecuencias directas para EEUU debido a la proximidad geográfica de la isla y a sus vínculos con Rusia y China.
Rubio ha reiterado en varias ocasiones durante las últimas semanas que la existencia de un Estado fallido a apenas 145 kilómetros de las costas estadounidenses constituye un problema de seguridad nacional, una tesis que sigue guiando la política de Washington hacia La Habana.
El endurecimiento de las sanciones y las nuevas medidas económicas impulsadas por la Casa Blanca han incrementado la presión sobre la economía cubana, que continúa enfrentándose a una combinación de escasez energética, caída del turismo y dificultades para atraer inversión extranjera.



