El análisis del fundador del proyecto MilitaryRussia ha generado inquietud en sectores cubanos ante la posibilidad de una escalada militar en la región. Kornev sostiene que Cuba podría convertirse en el epicentro de un eventual enfrentamiento geopolítico entre Washington y sus adversarios estratégicos.
En su reflexión, el especialista ruso lamenta además la ausencia de voces militares cubanas explicando públicamente los escenarios de defensa nacional, una tarea que, según apunta el texto, ha recaído principalmente en el presidente cubano y en el Ministerio de Exteriores.
El experto ruso plantea desde ataques “quirúrgicos” hasta bloqueos económicos y campañas aéreas a gran escala sobre Cuba
Posibles escenarios de ataque de EEUU sobre Cuba
Kornev describe distintos escenarios que podrían desarrollarse en caso de un deterioro extremo de las relaciones entre EEUU y Cuba. Entre ellos menciona una operación militar limitada, una campaña aérea de gran escala, un bloqueo naval o incluso una hipotética “intervención humanitaria” respaldada por organismos internacionales.
El experto considera que la opción más probable para Washington sería una acción rápida y controlada, evitando un conflicto prolongado. Según su análisis, el presidente estadounidense Donald Trump buscaría una solución “rápida, limpia y preferiblemente pacífica”.
Además, advierte de que una operación militar limitada podría provocar una “respuesta desproporcionada” por parte de Cuba contra la base naval estadounidense de Guantánamo, elevando el riesgo de expansión del conflicto.
| Escenario planteado | Objetivo principal | Riesgo de escalada |
|---|---|---|
| Operación militar limitada | Presión rápida sobre Cuba | Alto |
| Campaña aérea masiva | Debilitar infraestructura militar | Muy alto |
| Bloqueo naval y económico | Estrangulamiento económico | Medio-alto |
| Intervención humanitaria | Presión internacional | Alto |
Las capacidades militares cubanas, bajo análisis
El investigador ruso también analiza el estado de las capacidades defensivas cubanas. Kornev destaca el número de tanques, sistemas de artillería y posiciones defensivas desplegadas en la isla, aunque reconoce las limitaciones tecnológicas de parte de su equipamiento militar.
Según el experto, la red de defensa aérea cubana continúa basada en sistemas soviéticos antiguos, aunque modernizados parcialmente. Aun así, considera que las probabilidades de resistencia ante un ataque aéreo masivo “serían escasas, pero no nulas”.
El analista también pone el foco en la denominada estrategia de la “Guerra de Todo el Pueblo”, doctrina defensiva cubana basada en la movilización general de la población en caso de invasión extranjera.
Kornev considera que una ocupación prolongada sería muy costosa para EEUU debido a la resistencia interna cubana
Rusia y China, claves en cualquier crisis en el Caribe
Uno de los elementos más relevantes del análisis es el papel que podrían desempeñar Rusia y China ante una escalada entre Washington y La Habana. Kornev considera que la reacción de ambas potencias sería determinante para definir la dimensión internacional del conflicto.
El experto no concreta cuál sería la respuesta rusa ante un hipotético ataque estadounidense sobre Cuba, aunque subraya que esa incógnita representa una de las variables más delicadas del escenario geopolítico actual.
Además, sostiene que algunas medidas de presión económica y diplomática ya estarían en marcha, en lo que considera una estrategia de desgaste progresivo contra el Gobierno cubano.
| Actor internacional | Posible papel en la crisis |
|---|---|
| EEUU | Presión militar y económica |
| Cuba | Respuesta defensiva y movilización interna |
| Rusia | Apoyo estratégico y diplomático |
| China | Respaldo político y económico |
El experto ruso cree que Washington priorizaría una estrategia de presión económica y acciones limitadas antes que una invasión total
El análisis de Dmitry Kornev llega en un momento de creciente tensión internacional y reabre el debate sobre el papel estratégico de Cuba en el equilibrio geopolítico del Caribe, mientras las relaciones entre Washington, Moscú y Pekín continúan deteriorándose.



