Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Marta LOMAS Ministra de Inversión Extranjera y Colaboración Económica de Cuba

Con permiso... Tres preguntas

En declaraciones a la agencia Prensa Latina, la ministra de Inversión Extranjera y Colaboración Económia de Cuba, Marta Lomas, ha asegurado que el proyecto de Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsado inicialmente por Cuba y Venezuela, se ha enriquecido en los últimos tiempos gracias a la participación de Bolivia y Nicaragua. En declaraciones a la agencia Prensa Latina, la ministra de Inversión Extranjera y Colaboración Económia de Cuba, Marta Lomas, ha asegurado que el proyecto de Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsado inicialmente por Cuba y Venezuela, se ha enriquecido en los últimos tiempos gracias a la participación de Bolivia y Nicaragua. Entre las novedades incorporadas en la estructura de este mecanismo de integración se encuentra, por ejemplo, la creación de un Consejo de Movimientos Sociales que debe garantizar la participación directa del ciudadano en las decisiones de cooperación que se adoptan en el marco del acuerdo.

-¿Qué desarrollo está experimentando en los últimos tiempos el proyecto de Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA)?

-Como he explicado en la Comisión Parlamentaria de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular, la génesis del ALBA se sitúa, evidentemente, en los acuerdos de cooperación que se suscribieron entre Cuba y Venezuela en el año 2000 y que firmaron en aquel momento los presidentes de ambos países Fidel Castro y Hugo Chávez. Ese binomio se ha visto ampliado posteriormente por otros países latinoamericanos y ahora también están integrados en el acuerdo dos naciones más de la región: Bolivia y Nicaragua. En estos momentos, hay varios programas de cooperación en funcionamiento que tienen un desarrollo muy positivo. De hecho, en la última reunión ministerial de el ALBA se ha abordado la materialización de una estructura en la cual, juntos a los consejos integrados por los presidentes de los Estados miembros y los cancilleres se establecerá otro de movimientos sociales que servirá para garantizar que se establezca la necesaria participación directa de los ciudadanos en las decisiones.

-¿En qué sectores fundamentales se ha articulado la participación cubana en este acuerdo de integración?

-Una de las principales aportaciones de Cuba al ALBA es la asistencia médica que se proporciona a través de la “Operación Milagro”. Y las cifras están ahí para demostrar la importancia que tiene el programa. En el tiempo que lleva en funcionamiento, más de 650.000 pacientes de 30 países del mundo han recuperado o mantenido su visión, después de haber sido operados por los especialistas médicos de la Isla. Más en concreto, la intensa cooperación entre La Habana y Caracas ha permitido hasta ahora que, en el campo de la salud, otros 15.500 pacientes y cerca de 12.500 acompañantes se hayan podido beneficiar del programa gratuito de asistencia que se desarrolla desde hace unos años en diversos hospitales cubanos. Pero, dentro de las aportaciones de Cuba al ALBA se situa también la presencia de los cooperantes de la Isla en los programas de alfabetización que hann permitido ya que más de un millón de venezolanos aprendan a leer y a escribir con el uso del sistema cubano “Yo sí puedo” que, actualmente se aplica también en Bolivia, Nicaragua y otros países.

-¿Cómo se articulan ahora los acuerdos de colaboración bilateral, vigentes y futuros entre Cuba y Venezuela?

-En el marco del mismo programa bilateral de colaboración se han establecido otras fórmulas como la que permite que unos 24.000 trabajadores de la salud de esta Isla realicen su labor en los barrios más humildes de Venezuela donde la Isla participa en la construcción de 600 Centros de Diagnóstico Integral, 600 salas de rehabilitación y 35 Centros de Alta Tecnología. Un trabajo conjunto que se ha ampliaddo recientemente con la reparación y modernización de varios hospitales estatales y la construcción de otras doce nuevas instalaciones de las mismas características que los anteriores. Cuba y Venezuela trabajan también en planes conjuntos de desarrollo endógeno para diferentes regiones de las dos naciones y han suscrito acuerdos para la constitución de empresas mixtas y asociaciones económicas en diversos campos de importancia tanto social como económica, entre los que están comprendidas tareas conjuntas para sectores tan fundamentales para el desarrollo como la energía, la construcción, las comunicaciones, los puertos, el azúcar o el turismo.

Más información

Scroll al inicio