Cuba lideró en 2021 la batalla contra el coronavirus en América Latina

Vacuna Soberana

Después de enfrentar un pico pandémico que rozó los casi 10.000 casos positivos y 100 muertes diarias por covid-19, Cuba desplegó una campaña masiva de vacunación que permitió reducir drásticamente la propagación, retornar a la normalidad y liderar el proceso de inmunización en América Latina.

Con Soberana 02, Soberana Plus, y Abdala, los tres fármacos desarrollados y producidos en la isla con autorización para su uso de emergencia, las autoridades sanitarias emprendieron una campaña que, hasta la fecha, ha inmunizado a más del 83 por ciento de la población, que roza los 11,2 millones de habitantes.

Según información aportada por el Ministerio de Salud Pública, al cierre de la primera quincena de diciembre se acumulan más de 29 millones dosis administradas.

A su vez, más de 10,2 millones de cubanos ya tienen al menos una dosis de las vacunas nacionales, 9,2 millones cuentan con dos y 9,3 millones de personas ya completaron el esquema de tres dosis, lo que coloca a la isla en el segundo escaño a nivel mundial en la cantidad de dosis de vacunas administradas por cada 100 personas, según el sitio estadístico digital Our World in Data, de la Universidad de Oxford.

ALTERNATIVA DE EMERGENCIA CONTRA EL COVID-19

A pocos meses de declararse la pandemia –iniciada en marzo de 2020-, el Gobierno cubano convocó a la comunidad científica en la isla, específicamente a los desarrolladores de fármacos inmunizantes, entre ellos el Instituto Finlay de Vacunas (IFV), y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), en cooperación con el Centro de Inmunología Molecular y el Centro Nacional de Biopreparados, entre otras instituciones, a emprender una carrera contrarreloj para lograr el desarrollo de fármacos propios.

De este empeño salieron cinco candidatos vacunales –Soberana 01, Soberana 02 y Soberana Plus, del IFV; y Abdala y Mambisa, del CIGB-, que se incorporaron inmediatamente a los estudios y ensayos clínicos, primero en animales y después en humanos, bajo el control sanitario establecido.

De ellos, Abdala consiguió superar las tres fases de estudios clínicos, y recibió la aprobación para su uso de emergencia el 9 de julio pasado, por el Centro de Control Estatal de Medicamentos y Equipos Médicos (Cecmed), mientras que Soberana 02 y Soberana Plus, fueron reconocidas un mes después por la misma autoridad regulatoria.

A partir de ahí, se inició una campaña masiva de inmunización en toda la isla, que comenzó en las provincias con más altos índices de incidencia de la enfermedad: La Habana (oeste), Santiago de Cuba y Guantánamo (este), y que permitió apreciar los resultados positivos y la efectividad de estos medicamentos, al bajar la curva de contagio en cifras significativas.

Este proceso se expandió a todo el país, incluso en poblaciones pediátricas de entre dos y 18 años de edad, lo que convirtió a Cuba en el primer país del mundo en vacunar a niños contra el covid-19, con más de 1,6 millones de infantes con el esquema completo de inmunización.

A esto se une que más de 546.420 cubanos ya recibieron una vacuna de refuerzo, para evitar posibles contagios.

Actualmente, los científicos cubanos dan pasos concretos y trabajan en el diseño de vacunas específicas para prevenir en la isla una eventual propagación de ómicron, la nueva variante del coronavirus SARS-CoV-2, presente ya en más de 70 países.

“Observamos con detenimiento los reportes sobre el comportamiento de la nueva variante ómicron. Ya estamos diseñando vacunas específicas. Si fuera necesario, en poco tiempo la desarrollaremos”, aseguró recientemente Eduardo Martínez Díaz, presidente del grupo de las industrias biotecnológicas y farmacéuticas BioCubaFarma.

PROTOCOLOS SANITARIOS

Ante la alerta internacional después que se detectó en Sudáfrica la nueva variante, La Habana decidió modificar los protocolos en el control de viajeros internacionales, para un grupo de países donde ya se han reportado contagios con esta nueva variante del SARS-CoV-2.

Con el retorno a la normalidad a partir del control y disminución de propagación del covid-19, Cuba reabrió sus fronteras internacionales, modificó los protocolos sanitarios, pero mantiene una constante vigilancia epidemiológica que permita preservar los bajos índices alcanzados.

Con la aparición de ómicron, el Ministerio de Salud modificó sus protocolos para los viajeros procedentes de Sudáfrica, Lesoto, Botsuana, Zimbabue, Mozambique, Namibia, Malawi y Esuatini (antes Suazilandia), a su entrada a Cuba, que incluye también a Bélgica, Israel, Hong Kong, Egipto, Turquía y el resto de los países de África Subsahariana.

COLABORACIÓN INTERNACIONAL

Varios países del mundo se han interesado por el empleo de las vacunas cubanas en sus poblaciones, entre ellos Venezuela, que prevé recibir 12 millones de dosis, después de que las autoridades sanitarias de esa nación suramericana también aprobaran su uso de emergencia.

Por parte, Nicaragua también aprobó el uso de emergencia de las vacunas cubanas y suscribió un acuerdo con La Habana para recibir siete millones de dosis antes que concluya el año 2021.

A su vez, en septiembre último, Vietnam compró a Cuba 10 millones de dosis de Abdala, mientras Irán sostiene una colaboración con el Instituto Finlay de Vacunas de la isla, en la producción y uso de Soberana 02.

En recientes declaraciones ofrecidas a la prensa, el presidente del grupo BioCubaFarma, Eduardo Martínez, confirmó que varias naciones de América Latina, Asia, Europa y África han manifestado su interés por las vacunas cubanas, principalmente en lo relacionado con el uso en la población pediátrica y a las facilidades de almacenamiento y refrigeración de los fármacos nacionales.

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